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jueves, 6 de junio de 2024

El tabú entre la psicología y la religión

 

El tabú entre la psicología y la religión



Gracia Martínez

A lo largo de la historia de la humanidad hemos podido presenciar el constante debate entre la ciencia y la fe, el ser humano ha tenido la incesante necesidad de buscar explicaciones de lo que acontece a su alrededor y dentro de sí mismo, por lo tanto, la ciencia y la fe de una manera singular han sido las herramientas que el hombre ha utilizado para satisfacer esta necesidad.

La espiritualidad ha formado parte del humano desde sus inicios, siendo parte indispensable para la realización de este. De la misma forma que la ciencia ha estado presente en la humanidad desde la antigüedad, sin necesariamente haber tenido el nombre de “ciencia”, pero sin duda alguna, esta ha formado parte de las distintas sociedades a lo largo de la historia y conforme la misma ha avanzado, la ciencia lo ha hecho como tal.

Sin duda alguna, podemos coincidir que ambas partes han coexistido por mucho tiempo en la evolución de la sociedad, a pesar de los intentos de la modernidad de verlas de manera separada.

La fe se ha practicado de diversas maneras dependiendo de la época y el contexto sociocultural en que se presente, sin embargo, se posee algo en común entre la misma: su ejercicio por parte de los creyentes, en muchos casos, siendo llamada “fe ciega”. La creencia absoluta y devota de la veracidad de algo y su funcionamiento, con la esperanza que este algo en lo que se deposita la fe, sea la respuesta de diversas problemáticas que posea una sociedad en específico.

La ciencia sin haber tenido nombre propio como tal por mucho tiempo, ha sido la herramienta utilizada y desarrollada por el ser humano para su evolución y crecimiento dentro de las diversas civilizaciones a lo largo de la historia, hasta nuestra actualidad. También considerada por muchos como la única voz de la razón y verídica capaz de ofrecernos respuestas certeras.

La psicología dentro de la ciencia ha sido considerada como una “ciencia joven” pues ha sido vista y estudiada como una rama de la filosofía, llamada también como “la madre de todas las ciencias”. Sin embargo, el ejercicio de la psicología se ha presentado desde la cuna de la humanidad, pues es básicamente la forma de interpretar, predecir y entender la conducta y procesos mentales del ser humano, dependiendo del contexto en el que se encuentre. En los últimos 150 años aproximadamente, la psicología ha evolucionado de una manera impresionante teniendo desde diferentes voceros y representantes enigmáticos, hasta el punto dividirse en diferentes escuelas como lo son el famoso psicoanálisis hasta el enfoque cognitivo-conductual, entre muchas otras escuelas y enfoques que coexisten dentro de esta ciencia social. Así como sus especializaciones como lo son: psicología social, psicología educativa, psicología del trabajo, psicología clínica, etc. Buscando como tal abarcar y poder conocer y profundizar en los diferentes contextos que rodean al ser humano, sin embargo, a pesar de la expansión masiva que ha tenido la psicología, a esta le falta mucho camino por recorrer.

La religión considerada como una forma de vivir la vida bajo una serie de normas y condiciones, por otra parte, también ha buscado explicar las preguntas existenciales que han rodeado al ser humano, por ejemplo: ¿Quién soy?, ¿Para que estoy en este mundo?, ¿Por qué soy como soy?, entre muchas otras. Teniendo como fuente de conocimiento diversos libros de literatura, escritos por hombres que proclaman ser los elegidos por alguna fuerza mayor o ser superior para poder brindar conocimiento y orientación a la humanidad, con el propósito de alcanzar una meta que le dé significado a la vida misma, usualmente orientada en un más allá después de la muerte.

No es secreto para nadie que la psicología y la religión han sido puestas en combate desde sus comienzos, considerándose la una a la otra como su enemiga acérrima para poseer y controlar la vida del ser humano. La psicología considerando a la religión como un misticismo que ha adormecido, lacerado y ultrajado a la humanidad por milenios y la religión considerando a la psicología como una herramienta de poca confiabilidad y de dudosa procedencia, que amenaza y a quien cree en ella de robarle la esperanza y propósito de vida

Es una conversación que, si bien es común dentro de los espacios de formación de ambas perspectivas, el explicar el por qué la contrincante debería ser considerada un enemigo hasta el punto de hacer que desaparezca o desacreditarla, no es tan común el preguntarse porque estas han sido puestas en contra en primer lugar. Usualmente los aprendices y maestros de estas escuelas de pensamiento se limitan a asentir con la cabeza, nublar su mente y vociferar con su boca las razones de desprecio profundo las una con la otra, pero son pocos lo que se sientan a escuchar ambas posturas con una mente abierta y reflexiva y preguntarse para si ¿Por qué es necesario pelear por quien tiene la razón?  Se ha convertido en una guerra de opinión, más que en buscar maneras de ayudar a la humanidad a costa de la otra.

La religión de la que se hablara en este escrito es desde la religión cristiana evangélica, pues es la religión en la que su servidora cree con convicción, de la misma forma que expresara como es que la psicología y la religión más que ser un tabú es una guerra innecesaria y con débiles recursos, pues también es una aspirante a convertirse en una profesional de la salud mental. Con un pie en ambos mundos permíteme querido lector a adentrarte en lo que ha sido y posiblemente será por muchos años en uno de los temas principales que ocupa la mente de esta joven salvadoreña, que, con apenas 20 años, ha tenido confrontamientos con ambas partes.

Se dice que la ignorancia es el miedo a lo desconocido, tomando como referencia esta frase, puedo decir que no es muy diferente a lo que se vive en la actualidad con respecto a este tema en específico, pues cada uno se ha afirmado en su trinchera, abrazando el dolor del pasado y el miedo al por venir con respecto a conocer una opinión diferente a la suya en lo que se refiere. Rehusándose muchas veces a salir de la zona de confort y cuestionarse: ¿Por qué creo en lo que creo? ¿Qué tiene esta voz distinta para decirme? ¿Habrá verdad en lo que me quiere decir? Tanto los psicólogos como los religiosos han encerrado sus mentes a mirar una sola cara de la moneda y estudiarla a profundidad sin preocuparse por lo que se encuentra al otro lado, desde la burla hasta la violencia son las herramientas comunes para referirse a su “contrario”.

Podemos observar tanto en la biblia la presencia de la psicología, como en la psicología la mano de Dios y su voz para con la humanidad.

Empecemos con la Psicología y como Dios nos habla por medio de ella. El pionero de la psicología humanista Carl Rogers desarrollo una teoría de la personalidad y la realización de la persona, basándonos es esta teoría, el ser humano necesita de un ambiente seguro en donde pueda sentirse cómodo consigo mismo para liberar sus potenciales de crecimiento personal y talentos, el deseo de superarse y alcanzar sus potenciales es algo que se encuentra de manera innata en el ser humano (Sollod, Wilson y Monte, 2009).

El ser humano a medida que va creciendo y adquiriendo experiencias en el medio que se rodea, va construyendo su sistema de valores y el concepto que posea de sí mismo, por ende, se comportara en base a estas dos variables.  Se va creando la “estructura de sí mismo” y la identidad personal de acuerdo a la calidad de las relaciones interpersonales que se tengan y las emociones expresadas de manera verbal o no verbal, basándonos es esto, mientras más honesta y genuino sea la persona consigo misma mayor potencial tendrá de alcanzar la autorrealización de expresarse a sí mismo en la conducta, de acorde a la edad en la que se encuentre (Sollod, Wilson y Monte, 2009).

El bienestar psicológico para Rogers se desarrolla cuando se es capaz de asimilar las experiencias, ya sean buenas o malas, siendo realista consigo mismo y la realidad en la que se encuentra (Sollod, Wilson y Monte, 2009).

¿Qué tiene que ver esto con lo que Dios quiere para nosotros? La verdad es que podemos desglosar múltiples cosas a partir de esta teoría y realizar un análisis enriquecedor, sin embargo, nos enfocaremos en un punto en particular: La honestidad con uno mismo.

En medio de un mundo en donde la libertad de expresión y la “genuinidad” son el punto de enfoque de múltiples mensajes, más que todo en las redes sociales, el hecho de ser leal a uno mismo y sus principios, ser lo que tú quieras ser, no cambies por alguien más, etc. Estos mensajes se han vuelto la voz de esta generación. Aun así, en medio de estos mensajes, debes de encajar en ciertos esquemas dentro de la genuinidad para ser aceptado, eso no ha cambiado a lo largo de la historia, la constante necesidad de encajar en los estereotipos populares de la época.

Dios está a favor de la genuinidad. Es más, me atrevería a decir que el ser honesto y genuino con Él es una de las formas más personales e intimas en las que podemos rendirle adoración, la cuestión aquí, es que Dios quiere cada pedazo de nosotros, hasta lo más profundo. Dios quiere nuestros traumas, inseguridades, temores, conflictos, sueños, anhelos, proyectos, aspiraciones y todo aquello que nos caracterice a nosotros, Dios demanda vulnerabilidad para conquistar su corazón. Este dichoso ambiente en donde podemos ser nosotros, fáciles de atacar y vulnerables, es en su presencia, no es un secreto que la sociedad es un ambiente hostil y traicionero, el único lugar en donde podemos estar seguros es con Él.

Esto no lo hace más sencillo. Si nos cuesta ser honestos con las personas a nuestro alrededor que también poseen un filtro incorporado para ser aceptados ¿Te imaginas ser honesto con quien es la verdad en sí mismo? Es doloroso, confuso, confrontativo y sientes miles de emociones en el momento en que te enfrentas a ti mismo con Jesús a tu lado, te sientes enojado, confundido, impotente, triste, es posible que recuerdes cosas que no quieras recordar, volver a sentir emociones y sensaciones que habías guardado para ti y dentro de ti en lo más profundo de tu mente. Y Dios te pide que te enfrentes a eso. Pero la ventaja es esta, no lo haces solo. Imagínate enfrentarte con tu realidad interna y estas muriéndote de miedo, pero en eso, ves que Él te toma de la mano, te mira a los ojos y te dice: “no estás solo y jamás lo estarás, yo estoy contigo y no hay nada que pueda suceder que no podamos enfrentar juntos y lo más importante, nada me hará dejar de amarte”.

¿Hay psicología en la biblia? Uno de los errores más comunes que se comete como lectores ocasionales de la biblia es que no nos detenemos a analizar lo que estamos leyendo y más importante de todo, a estudiar lo que estamos consumiendo. En la biblia podemos presenciar múltiples estados mentales de lo personajes que nos presentan, tenemos la mala costumbre de poner en un pedestal a los personajes de la biblia que no caemos en cuenta que fueron personas comunes, con problemas y deseos, con sueños y frustraciones y con una mente frágil como la nuestra. En un contexto social y político opuesto al de occidente al que estamos acostumbrados, se nos puede hacer complicado interpretar la biblia tomando en cuenta donde se encuentra situadas las historias, pero sí, hay registros de las dolencias de aquellas personas que decidieron seguir a Jesús.

Uno de los ejemplos más comunes que podemos encontrar es Ana, en donde hay un solo canto, en medio de su dolor por no poder concebir un hijo, podemos ver la desesperanza convertirse en esperanza, podemos ver a Elías, que se deprimió posterior a una victoria militar por la acechanza que estaba padeciendo en el momento, Rut al ser inmigrante y en un proceso de duelo por haber enviudado y marcharse a una tierra donde era muy probable la discriminación y el abuso, David, el enigmático Rey de Israel, padeció ansiedad y depresión si leemos detenidamente en muchos de sus escritos en los salmos, quien espero por años por una promesa que podía parecerle imposible mientras era perseguido a muerte y que a pesar de tenerlo todo posteriormente, decidió cometer homicidio y adulterio para que su posterior hijo, producto de esos actos, falleciera, Moisés era tartamudo y lidero un pueblo que lo juzgo y crítico contantemente, la mujer samaritana no era capaz de mantener una relación estable, pablo era arrogante, persecutor y un asesino, Jesús padeció hambruna, una situación de estrés crónica que hasta sudó sangre.

Y así consecutivamente podemos observar a diferentes personas que además de lo duro de la vida misma, su salud mental estaba en constantes colapsos. Proverbios y Eclesiastés son libros en donde podemos encontrar psicología de una manera más explícita, las estrategias de guerra, la forma de evangelizar en el nuevo testamento y la forma de profetizar en el antiguo testamento por los profetas, Dios ha sido el psicólogo por experiencia sin hacerlo de manera pública, sino en silencio y ha trabajo con psicología sin decir un nombre explícitamente como tal, a manera que el mensaje que desea dar a conocer a su pueblo pueda ser entendido.

La única forma en la que podemos apreciar ambas cosas coexistiendo en si mismas es dejando a un lado los prejuicios. Dios no es religión, sino relación y la psicología no es una forma de deslegitimizar el evangelio, a pesar de esto querido lector yo no puedo convencerte de que ninguna de estas cosas por más pruebas que te presente, si no estas dispuesto a escuchar antes de argumentar, y mucho menos sin conocer a Jesús personalmente. La razón de porque existe este tabú no ha sido porque sea un tema en contra de la biblia o de la ciencia, sino porque a la humanidad le aterra ampliar sus perspectivas y prefiere abrazar y aferrarse a dogmas y estatutos impuestos por otros humanos y no escuchar lo que Dios quiere comunicar. 

Hay cosas que solamente Dios puede darte a conocer y esta es una de ellas, te invito a modo de despedida que te dejes sorprender por Él, no se ha terminado este camino y trayectoria, nos queda mucho por recorrer y quien sabe que seas tú el próximo en comunicar a los demás que esta no tiene por qué ser una guerra de opinión y que puede convertirse en una herramienta para llevar la verdad hasta el fin de la tierra.

Referencias

Sollod, R., Wilson, J., y Monte, C. (2009). Teorías de la personalidad. Debajo de la máscara. (8°   ed.). McGRAW-HILL/INTERAMERICANA EDITORES, S.A. DE C.V. (pp. 298-306).

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